Comerciantes del sector cárnico de la Villa Imperial son observados por presuntamente perjudicar a sus clientes mediante el uso de balanzas alteradas que no registran el peso exacto de los productos. Los casos salieron a la luz durante operativos de control de la Intendencia Municipal, en los que se decomisaron instrumentos de pesaje manipulados para engañar a los compradores.
Un ama de casa denunció que un carnicero al que compraba desde hace años le vendió cuatro kilos de carne. Sin embargo, al hacer pesar el producto en otro comercio, descubrió que faltaban 200 gramos por cada kilo. Ante la irregularidad, solicitó la intervención del personal de la Intendencia para identificar y sancionar al responsable.
Otra compradora relató que, al reclamar por el peso incompleto, el comerciante le respondió que todos los vendedores de esos centros de abasto incurrían en esa práctica y que él apenas se apropiaba de 60 gramos, a diferencia de otros que, según dijo, quitaban una cantidad mayor.
