Día que pasa, el volumen de almacenamiento del sistema de las lagunas del Kari Kari va bajando, lo cual genera un alto grado de preocupación, ya que cerca de 21.000 usuarios de la zona alta dependen de esa cuenca para el abastecimiento del líquido elemento.
Según los últimos reportes evacuados desde la gerencia de la Administración Autónoma para Obras Sanitarias (Aapos), los volúmenes de agua de las lagunas alcanzan aproximadamente el 29 por ciento.
Tras ingresar al décimo mes del año, la preocupación va en aumento debido a la falta de precipitaciones pluviales, las cuales son vitales para la recuperación de las fuentes de abastecimiento. Con el objetivo de evitar que el impacto sea mayor, Aapos inició el proceso de racionalización del servicio ante la baja reserva de agua en las lagunas, el elevado consumo de la población y los factores que provocan pérdidas del recurso. El gerente interino de Aapos, Sergio Jancko, informó que tras una reunión técnica se determinó que es el momento de implementar medidas de racionamiento, que básicamente consisten en reducir el tiempo de distribución de agua a las diferentes zonas, ya que no es posible mantener los actuales tiempos de distribución debido a que, en las últimas horas, disminuyó abruptamente el caudal de agua de las lagunas, de entre 150 y 120 litros.
