A partir de la experiencia desgarradora que le tocó vivir en recintos penitenciarios, el expresidente de Comcipo, Marco Antonio Pumari, denunció que el sistema judicial boliviano es un mercado de extorsión donde la libertad se negocia en dólares y los fiscales mantienen a inocentes cautivos únicamente por no poder "llegarle al precio".
"El que tiene plata está afuera", sentenció Pumari al relatar lo que le tocó presenciar en carne propia durante su reclusión, contrastando esa realidad con la impunidad de quienes caminan libres tras cometer delitos de corrupción. Esa fuerte declaración surge tras la caída del exfiscal general del Estado, Roger Mariaca.
El exlíder cívico develó un panorama alarmante al interior de las cárceles, donde existen personas totalmente inocentes privadas de libertad, así como reclusos que, a pesar de haber cumplido penalmente sus condenas, continúan encarcelados meramente por carecer de recursos económicos para "llegarle al precio al juez o al fiscal".
Si bien reconoció que existen excepciones de autoridades honestas y empáticas ante el sufrimiento humano, advirtió que "la gran mayoría" opera bajo una lógica mercantilista.
“La gran mayoría, discúlpenme, vela sus intereses económicos: cuántos cuestas y cuánto vales para recuperar tu libertad”, declaró a El Potosí, precisando además que esas transacciones ilegales e inescrupulosas se negocian habitualmente en dólares, y no en Bolivianos.
