Con la puesta en marcha al 100 por ciento del Complejo de Tratamiento de Residuos Sólidos de Paranturí, la Entidad Municipal de Aseo Potosí (EMAP) podría afrontar en los próximos meses un desangre económico si no se agiliza la actualización de la tasa de aseo.
Desde enero de 2025, el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí no logra concretar la licitación para contratar a una consultora que realice el estudio de actualización de la tasa, situación que se convierte en una bomba de tiempo para EMAP, debido a que la entidad debe asumir el incremento de los costos operativos por el traslado de los residuos hasta Paranturí.
Actualmente, la tasa de aseo urbano que pagan los habitantes de la capital potosina varía de acuerdo con el consumo de energía eléctrica.
De acuerdo con un informe brindado en meses pasados por el gerente de EMAP, Víctor Hugo Cejas, hace más de 12 años que la tasa de aseo que paga mensualmente la población potosina se mantiene sin modificaciones. Según los datos de la entidad, el monto mínimo es de 6,50 bolivianos y el máximo alcanza a 2.300 bolivianos.
Con la puesta en marcha del nuevo complejo de tratamiento se incrementaron los costos operativos, debido a que se requiere una mayor cantidad de personal para atender la planta, además de un aumento en los gastos de transporte y combustible.
Esto se debe a que anteriormente los residuos eran trasladados a un botadero ubicado a cinco kilómetros de la ciudad, mientras que el nuevo complejo se encuentra a 40 kilómetros. Por estas razones, y tras realizar un balance de costos, EMAP proyecta incrementar la tasa de aseo en más del 80 por ciento.
