La violencia colectiva alcanzó niveles estremecedores en el municipio de Pocoata, donde tres jóvenes de 22, 24 y 28 años fueron víctimas de un brutal linchamiento.
Los hombres, identificados como Félix C. P., Eloy C. C. y Riner M. F., fueron asesinados por una turba enardecida que les acusaba de haber sustraído un minibús.
Según los informes preliminares, los comunarios irrumpieron en las celdas policiales donde los sospechosos permanecían arrestados. Les sacaron por la fuerza y arrastraron por las calles hasta las inmediaciones de un árbol, donde fueron amarrados.
La escena derivó en una de las expresiones más violentas de justicia por mano propia registradas recientemente en el Departamento. Los tres jóvenes fueron golpeados salvajemente y posteriormente rociados con gasolina. Segundos después, la multitud les prendió fuego mientras las víctimas gritaban desesperadamente pidiendo auxilio.
Los estremecedores momentos fueron grabados por algunos de los presentes y difundidos posteriormente en redes sociales. En las imágenes se observa que uno de los hombres logró liberarse parcialmente de sus ataduras e intentó apagar las llamas rodando por el suelo. Sin embargo, lejos de recibir ayuda, varios asistentes exigían a gritos que se arrojara más combustible para asegurar su muerte.
Consumado el triple asesinato, los atacantes trasladaron los cuerpos completamente carbonizados hasta el Cementerio General de Pocoata, donde los arrojaron en un nicho antes de abandonar el lugar.
