En medio de la creciente preocupación por el avance del robo de mineral en ingenio mineros y bocaminas del Cerro Rico de Potosí, autoridades judiciales, policiales, dirigencia cívica y del sector minero acordaron reactivar y fortalecer acciones coordinadas para frenar el denominado juqueo. La actividad delincuencial ya suma al menos 41 casos en Potosí, y un muerto.
Cada uno de los representantes de las instituciones asumió compromisos enmarcados de lucha frontal contra el crimen organizado que en las últimas semanas sembró terror en áreas mineras.
Entre los principales compromisos asumidos, por ejemplo, la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin), anunció la implementación de medidas de prevención en las áreas de trabajo minero, incluyendo la instalación de cámaras de vigilancia en bocaminas, la construcción de cercos de seguridad, la designación de serenos —priorizando varones— y la carnetización de sus afiliados para facilitar su identificación.
Estas acciones buscan contener el ingreso irregular de personas a zonas de explotación minera, considerado uno de los principales factores que alimentan el robo de mineral.
