El pasado sábado concluyó el plazo para que los dueños de automóviles públicos y privados se presenten a los puntos habilitados para la inspección técnica y medición de gases con la finalidad de acceder a la roseta ambiental.
Pese a que desde el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí se amplió el plazo por una semana, el sábado culminó la verificación con alrededor de 2.400 registros lo que representa apenas el 3,5 por ciento de los 68.900 automóviles inscritos con placa Potosí en el Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT).
El jefe de la Unidad de Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, Álvaro Isaac Gómez Campero, anunció que esa cantidad de motorizados que accedió a la roseta ambiental es muy baja, pero no existe la posibilidad de que se pueda establecer un nuevo plazo para que se realice la atención a los motorizados.
Los dueños de vehículos no están tomando en cuenta que contar con la roseta ambiental es una obligación y que en caso de que no la hubieran tramitado existen sanciones.
La Ordenanza Municipal 010/2010 señala: “quienes no acudan a la inspección de emanación de gases hasta la fecha estipulada no podrán circular por las calles de la ciudad de Potosí”.
Por su parte, la Ley Municipal 236, para el control de la contaminación atmosférica para el municipio de Potosí, en el capítulo III artículo 68, establece una multa de 500 Bolivianos para aquellos dueños de automóviles que no acudieron a la medición de gases.
QUEJA
Lamentan que las autoridades municipales no hacen cumplir las dos mencionadas normas ya que de esa manera no podrían circular aquellos que no tengan la roseta.
Comerciantes de la zona central indican que sus tiendas tienen una coloración plomiza porque los motorizados emiten un porcentaje de gases mayor al permitido y van contaminando las paredes, las cortinas y todo lo que existe en las habitaciones.
En el pasado los vecinos de una de las calles que sube de la plaza lograron que se cambie el sentido de circulación de los motorizados porque comprobaron con estudios técnicos que al subir los micros y minibuses emitían altos niveles de gases contaminantes.
