Con la finalización del año escolar este viernes 5 de diciembre, habrá estudiantes que lograron un rendimiento satisfactorio para pasar de curso, pero hay otra cantidad de alumnos y alumnas que deberán repetir el curso en 2026. El director departamental de Educación en Potosí, Javier Ortega, informó que detrás de los estudiantes que “pierden el año” están historias, muchas veces, de soledad en la que hubo falta de acompañamiento familiar durante el año.
“Con la experiencia que tenemos, y hemos visto desde acá, particularmente, quienes pierden el año, quizás son estudiantes que han trabajado solos. Posiblemente el papá o la mamá por temas de trabajo no hayan podido acompañar el proceso de enseñanza aprendizaje de los estudiantes”, dijo.
En algunos casos, los estudiantes solos, algunos que provienen de las áreas rurales, por falta de apoyo y seguimiento terminan perdiendo el año.
“Tenemos datos de que posiblemente estén los papás o mamás, pero por tema de trabajo (no pueden acompañar al estudiante”, agregó.
Dijo que el trabajo muchas veces impide que los padres o tutores se involucren en la vida escolar de los estudiantes.
Por ello, remarcó la importancia de que durante el año las familias se den tiempo de asistir a las reuniones individuales y de conjunto donde se informa las calificaciones trimestrales. “Ahí ya tiene que haber la preocupación de los papás, si hay una baja nota o una nota de preocupación, inmediatamente conversar con el maestro”, afirmó.
Recordó que a inicio de año la recomendación permanente es que las familias realicen el seguimiento del aprovechamiento del estudiante. Si bien muchos lo hacen, en algunos casos, los estudiantes no tienen apoyo y no tienen un rendimiento óptimo. “A estas alturas, es un poco a destiempo tratar de modificar notas. Que un muchacho esté reprobado en una, dos o tres asignaturas, ya es complicado”, acotó.
El director señaló que a pesar de que habrá estudiantes que deberán repetir el año, eso debe motivar a los alumnos a mejorar su rendimiento en una nueva gestión escolar.
