La Corporación Minera de Bolivia (Comibol), a través de su Gerencia Regional Potosí, emprendió en los últimos días una serie de operativos de control y decomiso de mineral obtenido de manera irregular del Cerro Rico de Potosí, el cual era almacenado en depósitos ocultos al margen de la ley. Tras las intervenciones, la entidad estatal inició procesos penales contra los responsables de las extracciones ilícitas.
De acuerdo con la normativa vigente, toda extracción de óxidos de plata es considerada ilegal cuando los operadores no presentan las tornaguías —documentos que autorizan el transporte y comercialización del mineral— en los puntos de control instalados por Comibol en el perímetro del yacimiento.
Sin embargo, varios grupos dedicados a esta práctica habilitan zonas de acopio clandestino en diferentes sectores del macizo para evadir los controles y trasladar el mineral en horarios no permitidos.
LOS ÓXIDOS
El pasado fin de semana, un equipo técnico y jurídico de Comibol intervino un depósito subterráneo en la parte baja del Cerro, donde se encontraron más de 120 toneladas de óxidos de plata. El material fue secuestrado con apoyo de maquinaria pesada, cumpliendo los procedimientos establecidos por la normativa minera.
