Marco Pumari, exlíder cívico de Potosí, retornó a su casa después de más de 1.000 días de estar encerrado con detención preventiva por los casos del Tribunal Electoral Departamental (TED) y el denominado “Golpe I”. La Justicia determinó otorgar detención domiciliaria con salida laboral dentro del proceso por la quema de las instalaciones del (TED), mientras por el caso “Golpe I” accedió a la libertad pura y simple.
“Debemos estar atentos toda la población boliviana. Esto todavía no termina. Otras personas con delitos que son demostrables hoy se esconden en el Chapare, mientras los inocentes están en las cárceles”, declaró al momento de pisar la calle tras salir del penal de Cantumarca.
Su esposa e hijos, además de otros familiares y personas allegadas al exdirigente fueron los que estuvieron fuera del penal hasta que salga. Los presentes gritaron arengas en favor de Pumari y, asimismo, por Bolivia y Potosí. “Vamos a recuperar el tiempo perdido. Vamos a recuperar ese tiempo que siempre hubiésemos querido vivir al lado de nuestros hijos y ya va a haber tiempo para hablar de política”, dijo al salir del penal recordando a otros detenidos y exiliados por temas políticos.
