El entrañable perrito Petardo, recordado como compañero inseparable en las movilizaciones de Potosí y como fiel amigo de una familia potosina, falleció en noviembre de 2024, tras casi una década de vida.
Petardo llegó desde La Paz hace casi 10 años y, con su carácter fuerte y noble, se convirtió rápidamente en un miembro más de la familia que lo acogió. Sin embargo, su figura trascendió lo privado. Estuvo presente en varias jornadas de protesta y movilización cívica, donde se ganó el cariño del pueblo y pasó a ser reconocido como un verdadero símbolo de resistencia y lealtad.
“Fue ese amigo fiel que nunca se rindió, que nos dio alegrías, compañía y hasta nos representó con orgullo, sacando la cara en cada momento de las luchas potosinas, como un guerrero de la vida”, expresó Enrique Gutiérrez Téllez.
El motivo por el cual su fallecimiento no fue anunciado de inmediato responde —según su familia— al temor de que algunos solo quisieran utilizar la noticia, sin preocuparse por su bienestar en vida. Hoy, tras la circulación de una fotografía que generó preguntas en redes sociales, la familia confirmó su partida.
Petardo fue despedido con amor en su comunidad y ahora descansa en paz.
“Petardo no fue solo un perrito, fue familia, amigo y símbolo de amor incondicional. Su recuerdo vivirá eternamente”, señaló develando que el can de las movilizaciones cívicas fue enterrado en su propio inmueble, allí yace Petardo.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
