En la comunidad de San Pedro de Opoco, Departamento de Potosí, fueron halladas 32 vicuñas muertas y desolladas, presuntamente a manos de cazadores furtivos que extrajeron su lana y abandonaron los restos en el lugar.
La denuncia fue realizada por los pobladores, quienes expresaron su indignación ante ese hecho que atenta contra una especie silvestre protegida por la normativa nacional e internacional, debido a su valor ecológico y a la alta cotización de su fibra en el mercado negro.
Este fue el último encontrado ya que anteriormente hubo otros hechos similares de muerte de vicuñas con el mismo objetivo de extraer la lana para su comercialización.
No es la primera vez que este tipo de hechos ocurre en el altiplano potosino. En 2022, en la provincia Daniel Campos, se reportó la matanza de más de 50 vicuñas con signos de degüello. En 2023, en el municipio de Uyuni, comunarios denunciaron la caza de 40 ejemplares por redes de traficantes.
