Mientras el país está en pleno auge político por las elecciones, pactos y disputas políticas, en las profundidades del suelo potosino sigue muriendo gente. La cifra es alta. Hay 65 personas fallecidas en lo que va de 2025 en los socavones de Potosí. La mayoría, jóvenes entre 16 y 25 años que ingresa a Los socavones buscando recursos económicos para sobrevivir. Algunos no vuelven a salir.
El último caso es el de un joven de 19 años que murió por traumatismo craneoencefálico cerrado mientras trabajaba en una mina. Como en otros casos, fueron sus propios compañeros quienes sacaron el cuerpo y lo trasladaron a la morgue del hospital Daniel Bracamonte. Allí se confirmó su muerte.
Según el reporte de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), hasta ahora se han contabilizado 62 varones y 3 mujeres muertos en interior mina. Las causas van desde caídas, inhalación de gases tóxicos y explosiones hasta aplastamiento por rocas. Una de las causas por las que mueren más mineros es precisamente los gases de mina.
Esta tragedia cotidiana ocurre ante los ojos de todos. Y lo más grave es que sucede casi en las mismas minas, en las mismas condiciones, sin responsables visibles ni sanciones claras.
