El corregidor del municipio de Tomave, Ángel Colque, denunció públicamente a un sargento de la Policía Boliviana —identificado como Julio César M.— por estar presuntamente involucrado en una serie de actos irregulares que van desde el acarreo de combustible hasta la desaparición de bienes públicos, como una antena de comunicación y sacos de quinua.
Según el relato de Colque, el uniformado habría abandonado sus funciones de resguardo en la región sin justificación alguna, por lo que fue declarado como “desaparecido”. Antes de su huida, el sargento fue visto saliendo del municipio en el vehículo de transporte público al que le llaman “turnero”, transportando una voluminosa maleta negra. La sorpresa llegó cuando se descubrió que dentro del equipaje había bidones llenos de combustible.
