Los jóvenes y adultos no vacunados contra el sarampión también deben inmunizarse para evitar contagiarse con la enfermedad.
El responsable de epidemiología del Hospital Daniel Bracamonte, Fernando Rodríguez, informó que si bien la vacuna contra el sarampión es vital para los niños, también pueden ser vacunados los adultos que no hayan recibido la dosis en su infancia.
La vacunación debe ser aplicada a los niños, en una primera dosis hasta los 12 meses de vida, y la segunda dosis de refuerzo es necesaria.
“Las personas que no han sido vacunadas o jóvenes que necesitan esa vacuna se les vacuna la SR, que es Sarampión y Rubeola. Después de la primera dosis, al mes debe ser la segunda dosis”, explicó.
Por ello, es que las personas que no hayan sido vacunadas con la vacuna SRP (sarampión, rubeola y papera) deben tener la dosis respectiva.
