Los panificadores en Potosí mantienen el precio del pan de batalla en cinco unidades por dos Bolivianos. Sin embargo, cada vez les es más complicado conseguir insumos para variedades “especiales”, por la poca oferta en los mercados y los elevados precios que varían constantemente.
El presidente de la Asociación Mixta de Panificadores Potosí, José Luís Llanos, afirmó que—como todos los meses—están trabajando en la distribución de boletas para que puedan adquirir los insumos de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa). Recordó que cada inicio de mes se realiza el requerimiento de insumos para que se pueda entregar y así elaborar el pan de batalla.
Usualmente las entregas se concretan cada 15 días para completar el requerimiento mensual.
Antes de realizar las compras, mantienen el contacto con Emapa para poder evitar demoras en la entrega de insumos, que derivarían en perjuicios en la elaboración del pan de batalla.
“Emapa nos está proporcionando los insumos de harina, azúcar, manteca y levadura”, precisó.
Sin embargo, pese a que adquieren parte de los insumos de Emapa, los panificadores están atravesando problemas para adquirir otros insumos necesarios, por ejemplo, para elaborar otras variedades de pan.
“Nosotros, como sector panificador, antes solíamos elaborar diferentes tipos de panes. Pero ahora, con la elevación de los diferentes insumos, el queso, y otros que se utiliza para la elaboración, nosotros estamos haciendo todo lo posible para poder abastecer a la población”, explicó.
