Desde la Administración Autónoma para Obras Sanitarias (Aapos) se informó que la recarga de las lagunas está en el 40.4 por ciento de almacenamiento gracias a un mayor escurrimiento del líquido en la cordillera del Kari Kari.
El gerente interino de la empresa, Gabriel Torrez dijo que si bien en la ciudad hubo una pausa en las lluvias, eso no ocurre en la cordillera lo que permite un mayor escurrimiento que incide en mayor nivel de recarga.
Destacó que, de acuerdo a reportes sobre precipitaciones pluviales, se estima que las lluvias seguirán cayendo en marzo y abril con lo cual se espera llegar a una recarga de entre el 60 al 70 por ciento. Con ese porcentaje de agua en las lagunas del Kari Kari se espera garantizar una distribución relativamente normal a la población potosina de la zona alta de la ciudad de Potosí.
Los recursos que provienen del río San Juan se encuentran en los volúmenes de normalidad por lo cual se mantendrá la distribución a las familias de la zona baja.
En determinados momentos en los que hubo falta de agua en las lagunas se tuvo que compartir el líquido del río San Juan con la gente de la zona alta.
PEDIDO
Desde Aapos se emitió el pedido de que la población potosina cuide el líquido evitando el juego con agua lo cual constituye un serio problema puesto que al cargar tres globos se pierde un litro de agua.
El pedido es que la gente juegue durante el Carnaval con espuma con serpentinas, mixtura y otros, pero no utilice el agua para mojar a las personas porque eso constituye un atentado a los derechos de la población.
El Gobierno Autónomo Municipal de Potosí emitió una ley que prohibe el juego con agua para evitar que a futuro se tenga que realizar el recorte del servicio.
Desde el fin de semana se evidencia que en la ciudad de Potosí hay juego con agua pese a las prohibiciones, frente a lo cual la población pide que la Intendencia Municipal realice operativos de control para detener a los que utilizan el líquido en juegos carnavaleros.
También exigen la presencia de la Policía para que ponga coto al uso irracional del agua en un momento en el que no existen condiciones para que se pueda garantizar la distribución a la población.
