Lo que antes era un atractivo turístico en armonía, hoy se ha convertido en el epicentro de un conflicto que enfrenta a los pobladores de las Quetenas, dos comunidades situadas en el extremo sudoeste del Departamento de Potosí. La disputa por la delimitación de los ojos de agua termal escala hasta el punto de generar enfrentamientos entre familias enteras, incluso entre parientes.
Esta zona, ubicada en la triple frontera entre Bolivia, Chile y Argentina, recibe constantemente a turistas extranjeros que buscan disfrutar de las aguas volcánicas calientes. Sin embargo, la prosperidad que genera ese atractivo natural se ha convertido en la raíz de un problema mayor: ambas comunidades aseguran que los ojos de agua termal se encuentran en su territorio y, por ende, reclaman el derecho exclusivo de cobrar por el acceso a los visitantes.
CONFLICTO AÑEJO
Para evitar que la disputa escale a niveles aún más graves, una comisión de la Defensoría del Pueblo de Potosí viajó hasta esa remota región. La delegada defensorial, Jackelinne Alarcón, reconoció que el conflicto no es nuevo, pero la falta de una delimitación clara en la zona de reserva intensifica las tensiones.
“No definen en qué Quetena están los ojos de agua, si en Quetena Chico o Quetena Grande”, explicó Alarcón, señalando que el trasfondo de la disputa es puramente económico, ya que la entrada de turistas representa una fuente de ingresos significativa para los comunarios.
