Tres turistas españoles quedaron varados en el inmenso Salar de Uyuni, el mayor desierto de sal del mundo, sin gasolina y a la deriva en un paisaje tan bello como implacable.
El grupo, compuesto por amigos que decidieron emprender un viaje en coche para explorar Sudamérica, había iniciado su travesía en Argentina, continuaba en Bolivia y planeaba dirigirse hacia Chile.
Sin embargo, el imponente Salar puso a prueba su plan. La única fuente de comunicación que tenían era su teléfono, y a través de las redes sociales comenzaron a documentar la angustiosa experiencia.
“Son las 4:45 de la mañana. Estamos tirados en este lugar, en la mitad de este lugar que solo es blanco de noche”, relató una de las turistas en un video publicado. La oscuridad y el infinito reflejo blanco los envolvían, mientras la incertidumbre creía con cada minuto.
