Las políticas implementadas desde el Servicio Departamental de Salud (Sedes) en torno a los casos de muerte materna van dando los primeros resultados ya que a un mes de acabar la presente gestión se logró bajar en un 50 por ciento el índice de fallecimiento de madres.
La pasada gestión se registraron 15 muertes maternas en los municipios de Potosí, Ocurí y Uncía, siendo las principales causas las complicaciones puerperales (27%), preeclampsia severa (20%) y las hemorragias (13%).
De acuerdo con el informe del director del Sedes, Eddy Salguero, este año se tuvo el deceso de siete madres, tres de las cuales se registraron en el municipio de Potosí y el resto en Ocuri, Uncia, Yocalla y Ckochas. Las edades de las gestantes oscilan entre los 22 a 38 años.
Según el cuadro estadístico que se tiene en la dirección del Sedes, el último deceso de una madre se registró el 15 de octubre en el hospital Daniel Bracamonte de la ciudad de Potosí, por una lesión renal aguda que presentó la gestante de 38 años.
Debido a que aún está latente el riesgo de mortandad materna, desde el Sedes se va impulsando distintas acciones de atención integral a la mujer, para lo cual se va firmando alianzas estratégicas con organismos internacionales.
Potosí ocupa el segundo lugar a nivel nacional en cuanto al número de muertes maternas en los últimos años, hecho que generó que autoridades de salud prioricen diferentes mecanismos que permitan disminuir las causas de mortandad de las gestantes. Dentro de las principales causas de muerte materna esta por ejemplo la tardía asistencia de las madres a los centros de salud y hospitales, el acceso a la atención y la sociabilización masiva.
Bolivia es el segundo país en Latinoamérica, después de Haití, que reporta los indicadores más altos de mortalidad materna. Se calcula el registro de 229 decesos por cada 100.000 niños nacidos vivos. Según la encuesta pos censal, la mayor cantidad de muertes maternas ocurre en los departamentos de Potosí, La Paz, Beni, Pando y Oruro.
