Las enormes filas de vehículos que durante días permanecieron en las estaciones de servicio de Potosí comenzaron a disiparse, aunque no del todo. Aún se observan algunos conductores que buscan abastecerse de gasolina. La tregua en esta crisis parece temporal, ya que se especula que las largas colas podrían reaparecer el fin de semana.
La aparente calma surgió tras las masivas protestas de los afectados, quienes, con el combustible en vilo, temían quedar varados por la escasez. Sin embargo, el temor aún acecha y la posibilidad de que las filas resurjan no se descarta.
Raúl Alcoba, secretario ejecutivo de la Federación de Choferes 1ro. de Mayo, exige una respuesta clara por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). "Las autoridades deben garantizar el suministro de gasolina con un informe detallado sobre los cupos asignados a cada surtidor en Potosí", declaró.
