Debido a que día que pasa se agota el plazo para que se cumpla con el cierre del botadero municipal de la localidad de Karachipampa, el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí viene haciendo las gestiones ante los Ministerios de Medio Ambiente y de Planificación y Desarrollo en pos de conseguir una ampliación hasta enero del siguiente año. El relleno sanitario de Karachipampa entró en funcionamiento el año 1994 y su vida útil de servicio estaba proyectada hasta el 2018, por lo que ya son seis años que el personal de la Entidad Municipal de Aseo Potosí (EMAP) va alargando su operabilidad. Al problema se suma que en pasadas semanas autoridades nacionales entendidas en tema aeronáutico condicionaron que para que se vuelva a tener la operabilidad del aeropuerto de Potosí antes del 10 de Noviembre: se debe cerrar el vertedero municipal.
En conferencia de prensa, el alcalde municipal, Jhonny Llally, informó que, por el momento, se logró que el botadero siga operando hasta el mes de octubre, empero se abriga la esperanza que este tiempo se prolongue hasta el primer mes de 2025.
En el transcurso de los siguientes días, la Alcaldía subirá al Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes) el proceso de licitación para que una empresa se adjudique las obras de cierre de operaciones del botadero municipal.
De acuerdo con las proyecciones establecidas en el cronograma de trabajo de pre-cierre del botadero municipal, que se maneja desde la secretaria de Desarrollo Territorial y Medioambiente, se estableció cuatro módulos de trabajo que se ejecutarán paulatinamente.
El cierre de operaciones del botadero municipal de Karachipampa llevará su tiempo debido a que los trabajos serán ejecutados en cuatro módulos.
En el primer módulo se proyectó el enmallado total del vertedero municipal. En segunda instancia esta los trabajos de lixiviado el cual es un tipo de agua que pasa a través de los residuos depositados y que los extrae, disueltos o suspendidos, formando materiales a partir de ellos. El lixiviado está formado por la mezcla de las aguas de lluvia infiltradas en el depósito, otros productos y compuestos procedentes de los procesos de degradación de los residuos.
