Con un parque automotor que se aproxima a las 70 mil unidades, calles estrechas y comercio en las calzadas, la ciudad de Potosí colapsa y los transportistas piden una tabla de salvación que podría ser la ampliación del área de restricción vehicular.
El presidente de la Asociación de Transporte Libre (ATL), Víctor Sánchez, reconoció que la ciudad de Potosí se volvió inviable para el transporte puesto que, con algo más de 60 mil unidades de motorizados, hay zonas en las que el congestionamiento es casi permanente.
Explicó que, frente al casi permanente embotellamiento o “trancadera” en la zona central y varias otras adyacentes, en el Consejo de Transporte de la Alcaldía de Potosí se está trabajando un proyecto de ampliación de la restricción vehicular.
Actualmente, la restricción vehicular por placas impide el ingreso de motorizados a las calles de la zona central pese a lo cual se mantienen los embotellamientos en las llamadas “horas pico”.
Sánchez dice que el problema es que el crecimiento del parque automotor es rápido y sostenido, lo cual se agrava con la falta de orden de parte de choferes de transporte pesado que transitan por las calles, tráileres, camiones de alto tonelaje, están por las avenidas y lugares por los que no debieran transitar.
Las flotas también transitan por las calles y también toman algunas vías para estacionamiento durante el tiempo que dura su permanencia en la ciudad a la espera de realizar un viaje a alguna de las capitales del país.
DATOS
El reporte de la Unidad de Tráfico y Vialidad del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí da cuenta que de diciembre de 2012 a diciembre de 2022 el número de unidades de transporte creció en el orden del 4.6 por ciento cada año.
En 2012, en la Villa Imperial había 40.000 motorizados de diferentes tipos, pero a finales de 2022 ese número llegó a 59.112, solo tomando en cuenta los automóviles que cuentan con la placa con radicatoria en Potosí.
