El exministro de minería y exdirector ejecutivo de Yacimientos del Litio Boliviano (YLB), Luis Alberto Echazú, fue aprehendido ayer por la Policía y llevado a la Fiscalía de La Paz para responder por la denuncia que interpusieron las actuales autoridades en contra de exfuncionarios de la estatal por los delitos de contratos lesivos al Estado, incumplimiento de deberes, conducta antieconómica e incumplimiento de contrato en la obra de las piscinas industriales de evaporación en el complejo industrial, con un daño económico de más de Bs 425 millones.
La orden de aprehensión lleva las firmas de la comisión de fiscales integrada por Ingrid Feraudi Guerra, Remberto Roca Galvis y José Yujra Paucara.
El pasado jueves, YLB y la Procuraduría General del Estado presentaron una denuncia ante el Ministerio Público contra 10 exfuncionarios de la estatal por daños por las piscinas industriales del complejo de litio, ubicado en el Salar de Uyuni del Departamento de Potosí.
El abogado de la exautoridad, Vladimir Ochoa, denunció que la aprehensión de Echazú fue de “forma arbitraria”, esto en razón que no habría sido notificado “debidamente”.
El jurista señaló que la exautoridad es acusada por la presunta comisión de incumplimiento de deberes.
Luis Alberto Echazú fue el hombre fuerte de la política del litio del expresidente Morales, pues ocupó sucesivamente los principales cargos de responsabilidad en el tema: viceministro de minería y metalurgia (2006-2007), ministro de minería y metalurgia (2007-2010), gerente nacional de recursos evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol, 2010-2017) y viceministro de altas tecnologías energéticas (2017-2019).
DENUNCIA
Karla Calderón presentó la denuncia al Ministerio Público contra exfuncionarios del litio y explicó que un informe de auditoría interna identificó la responsabilidad de diez exfuncionarios y una empresa adjudicada por contratos irregulares en la construcción, impermeabilización y puesta en marcha de las piscinas industriales, entre 2013 y 2017, cuando aún existía la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos, en la gestión presidencial de Evo Morales.
