La obstinación de las autoridades y representantes de las comunidades de Chiracoro, Santa Lucia, Cayara y Martín Cruz, por la imposición de que se construya la represa y el sistema de riego para favorecer a los comunarios de esa zona, terminó por frenar el proyecto de traída de agua de Sijlalhuiri a Potosí.
Frente a esta eventualidad la Gobernación, junto con el personal técnico del Ministerio de Aguas y Saneamiento Básico, trabaja en un plan “B” que servirá para dar fin a la escasez hídrica que tiene la Villa Imperial.
De acuerdo con el informe del asesor estratégico de la Gobernación, Wilfran Echeverria, el objetivo es tener un proyecto, como el de Misicuni que se encaró en la ciudad de Cochabamba, que termine por garantizar la distribución del líquido elemento para toda la ciudadanía.
El proyecto de traída de aguas de Sijllahuiri a Potosí requería de alrededor de 95 millones de Bolivianos para consolidar una aducción de más de 41 kilómetros, a través de la cual se podría traer un promedio de 60 litros de agua por segundo, recursos que ya estaban garantizados desde el Gobierno central a través del programa “Ciudades II” con la finalidad de atender las necesidades de agua de la población potosina, empero con lo suscitado en la última reunión estos recursos se podrían perder por los problemas sociales que se tienen en la actualidad con las comunidades de Santa Lucia, Cayara, Chiracoro y Martín Cruz.
“Si siguen poniendo condiciones de represas o de otros proyectos vamos a llegar a los 600 millones ya que los conflictos sociales encarecen los proyectos y eso hay que respetar, en este momento hay un problema social, pero lo bueno que a la cabeza de nuestro hermano Marco Antonio Copa estamos trabajando en otro proyecto alternativo grande, porque tenemos que dar una solución definitiva como, por ejemplo, Misicuni, de Cochabamba. Este era un proyecto a mediano plazo que tiene financiamiento, pero tiene este problema social ya que la comunidad nos pone como condición primero la represa para hacer la aducción y en este momento, nosotros, no tenemos ni el proyecto de la represa y como estamos manejando todo con absoluta transparencia esto nos pone en conflicto, pero siempre hay formas de seguir avanzando”, sostuvo el asesor estratégico de la gobernación, Echeverria.
