Tras las políticas asumidas por el presidente Javier Milei en la frontera, entre La Quiaca y Villazón, día que pasa va mermando más el ingreso de productos argentinos al país.
El alcalde de la ciudad fronteriza, Juan Navia, informó que existe un control riguroso por parte de gendarmes argentinos en el movimiento comercial en esa zona lo que origina que la cantidad de productos baje con relación a la gestión pasada.
La baja cantidad de artículos que pueden ser ingresados al país son comercializados a un alto costo por lo que comerciantes que se dedican al traslado de estos artículos a distintos puntos del país afirman que ya no conviene comprar en grandes cantidades productos para su comercialización.
A partir de la segunda quincena de diciembre de la gestión pasada, el gobierno de Milei, decidió trasladar maquinaria pesada para hacer el movimiento de tierras en puntos estratégicos para controlar el paso de personas y mercadería de contrabando.
Frente a los controles que originan una merma de ingreso, los comerciantes de la ciudad fronteriza que se dedican a esa actividad aseguran que ya no conviene comprar en grandes cantidades productos para vender porque los precios siguen incrementándose de forma diaria.
Debido a que Villazón y La Quiaca son ciudades ligadas al aspecto comercial, a la fecha, se ven afectadas con el descenso de ingresos económicos. A la par de esto se registra un ascenso en los precios de los artículos ya que, por ejemplo, la harina que antes se compraba con 100 Bolivianos en la actualidad es adquirida entre Bs 150 y 200.
