Hasta antes de la elección del gobernador suplente, Marco Antonio Copa, el Movimiento Al Socialismo (MAS) siempre había ganado las votaciones en la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) de Potosí, pero eso ya parece cosa del pasado. En la última sesión extraordinaria, convocada para aprobar el proyecto de presupuesto 2024, perdió por 15 votos a 11.
No parece una casualidad o tendencia, sino la nueva coyuntura. Desde que el MAS se dividió en “evistas” y “arcistas”, muchas cosas han cambiado y una de ellas es la correlación de fuerzas. Sobre la base de las dos últimas votaciones, parece que hay una nueva mayoría en la ALD, integrada por los “arcistas”, los cinco asambleístas de oposición y los tres de Alianza Social (AS), la agrupación de René Joaquino.
En la elección de gobernador suplente, 12 asambleístas votaron por Wilber Jancko y esa parece ser la cantidad de los “evista”. En la votación por el POA, realizada el viernes, hubo 11 votos por la aprobación, pero en la sesión extraordinaria solo participaron 24 asambleístas. El duodécimo voto pudo estar entre los ausentes.
Aunque sus números se han evidenciado en las dos votaciones, es prematuro hablar de una coalición, porque ningún asambleísta ha dicho nada en ese sentido, y no se conoce que hayan tenido reuniones. Si hay algún nivel de coordinación, este debe advertirse más en el trabajo de comisiones y quizás antes de las sesiones.
Por la votación para gobernador, se sabe que la bancada del MAS, integrada por 24 asambleístas, se ha partido por la mitad. Panbol, que postuló a Marco Pumari para gobernador, tiene tres votos; AS otros tres y Unidad Nacional (UN) y el Movimiento Originario Popular (MOP) tienen a un voto. Si no falta ningún asambleísta, ese bloque tiene 20 votos; es decir, cinco más que los que rechazaron el POA.
DEVUELTO
La Asamblea Legislativa Departamental (ALD) de Potosí decidió el viernes devolver el proyecto de Plan Operativo Anual (POA), presentado por la comisión económica, por considerar que fue improvisado y no se ajusta a las normas, ya que el monto propuesto para gasto corriente (Bs 512.216.350) es superior a los gastos de inversión (Bs 429.812.345) cuando debería ser al revés.
Pero, además, según observó la asambleísta Azucena Fuertes (UN), el proyecto de POA vuelve a favorecer a las regiones del norte y sudoeste, donde el “evismo” tiene una alta votación.
Aunque los ingresos de la Gobernación de Potosí son altos en relación a los de otras regiones, debido a las regalías mineras, los asambleístas de la comisión económica llegaron a decir que no hay dinero, lo que fue fuertemente rebatido por los opositores al “evismo”. Jaime Flores (MOP) dijo que no se podía hacer semejante afirmación cuando se aprobó casi 140 millones de Bolivianos para la construcción de “canchitas” de césped sintético.
Pese a integrar la comisión, y a que su firma está en el informe, León Jancko, de AS, admitió que el proyecto fue improvisado, pues no consideró el análisis de los POAs de años anteriores, para tener un cuadro de situación.
Pero los argumentos no fueron decisivos a la hora de votar. Se impuso la nueva mayoría, así que el informe fue devuelto a la comisión que, casualmente, está presidida por Wilber Jancko, el masista que perdió la votación para gobernador suplente frente a Marco Antonio Copa.
