"Perro del infierno", así denominada a la nueva variante de Ómicron, BQ.1, y su sublinaje BQ.1.1, es la que dio inicio a la sexta ola de la pandemia del coronavirus y contra la cual comenzó la contención en todo el territorio potosino.
El personal del Servicio Departamental de Salud (Sedes-Potosí) inicia mañana las acciones de mitigación contra la pandemia que es mucha más contagiosa y que ataca a la garganta del ser humano.
El jefe de epidemiología del Sedes, Huáscar Alarcón, informó sobre las dos estrategias de contención contra la variante que ya circula en Bolivia.
La primera contención será en las instituciones hacinadas, como la Policía y Ejército, además del asilo de ancianos San Roque. En esas instituciones se realizará el testeo para detectar personas infectadas con la nueva variante.
"Queremos frenar la diseminación (de contagios) en la sexta ola", anunció al sostener que las brigadas de salud nuevamente ya están listas para este nuevo objetivo.
El Sedes-Potosí, asimismo, ya habilitó desde hoy la quinta dosis de refuerzo para combatir la pandemia en todo el Departamento de Potosí.
La vacuna evitará complicaciones en los habitantes, principalmente de los adultos mayores y de las personas que sufren de enfermedades de base.
El galeno lamentó que a la fecha, desde que aparecieron las vacunas, no se llegó "ni siquiera" al 60 por ciento de cobertura de la vacunación contra la covid en el Departamento.
