El viernes por la tarde, muy pocas personas caminan por las calles de la ciudad de Potosí.
Con un cielo seminublado, las calles, en su mayoría están desiertas.
Los mercados y supermercados están cerrados, no hay tiendas abiertas.
Solo algunas personas caminan por las calles.
Hay motorizados policiales patrullando las calles, y en su mayoría, el silencio reina en la capital potosina.
En la Plaza 10 de Noviembre, la bandera boliviana ondea solitaria, tras un 6 de agosto que solo tuvo actos protocolares y no eventos masivos como los desfiles, tradicionales en años pasados.
Las calles de la ciudad lucen vacías, lo que es raro para un viernes, cuando en el periodo de cuarentena era la antesala a la paralización de actividades de fin de semana.
El encapsulamiento durará hasta el 14 de agosto.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
