El aislamiento por el coronavirus ha convertido a Potosí en una ciudad fantasma desde anoche. Sus más de 200.000 habitantes se mantendrán confinados en sus casas por 12 horas todos los días como medida preventiva para evitar probables contagios del mortal virus.
Más de 300 efectivos policiales fueron desplegados por las vías públicas para hacer obedecer la cuarentena departamental dispuesta por la Gobernación. La gente está prohibida de salir de sus hogares desde las 17:00 hasta la 05:00. Durante ese horario, el comercio en general, excepto las farmacias, permanecerá cerrado, reiteró la fiscala departamental de Potosí, Roxana Choque.
Las personas que infrinjan la restricción de aislamiento son arrestadas durante ocho horas y les imponen una sanción económica. “No pasea nadie, todo cerrado, todo vacío”, declaró un efectivo policial anoche, cuando controlaba por el centro de la ciudad.
Sin embargo, en las dos primeras horas de la restricción, los uniformados tuvieron algunos problemas con personas desinformadas. Tuvieron que mostrar el Decreto Departamental 088/2020 para informar y solicitar el repliegue a sus casas. “Nosotros hemos llegado recién del campo. No sabía nada. Si hay eso, ya me voy a ir a mi casa. Estoy esperando a mi hija”, dijo un ciudadano que se negaba a dejar la calle. Eso ocurrió en la zona del Cementerio general.
