La jueza de sentencia número 1 en lo penal, Geraldine Urdininea Vilaseca, estuvo a punto de violar el secreto de la fuente, protegido por la Ley de Imprenta, al intentar desarrollar una actuación judicial, en el marco de una querella, en el estudio de emisión de la radio Kollasuyo.
Según explicó la propia autoridad, se trataba de una “inspección judicial” en el marco de un proceso penal instaurado por un ex trabajador de la empresa proveedora de agua potable, Aapos, que inició un juicio por injurias, difamación y calumnia. Aparentemente, esos delitos se habrían cometido a través del programa vespertino del periodista Luis Velásquez, pero, al no existir una grabación que lo respalde, se quiso generar la prueba a través del actuado judicial.
“Lo único que está haciendo la autoridad jurisdiccional es cumplir con la prueba de la inspección judicial”, se justificó la jueza pero la secretaria ejecutiva de la federación de la prensa, Jannett Cortez, le dijo que su actuación vulneraba la Ley de Imprenta porque todo lo que tiene que ver con el recojo, procesamiento y difusión de informaciones forma parte del secreto de la fuente que está protegido por los artículos 8 y 9 de esa norma.
