A través de la presidenta transitoria de Bolivia, Jeanine Áñez, el Gobierno comprometió la reconstrucción del área devastada por la imponente riada en el municipio de Cotagita, provincia Nor Chichas del Departamento de Potosí.
La mañana del jueves 6, las aguas turbulentas del cerro Chorolque se desbordaron y aumentó el caudal de la afluente que pasada por ese poblado. Las aguas se desbordaron y se llevaron casas, vehículos y afectaron severamente a las parcelas de cultivo de durazno, maíz, entre otros.
Áñez, que llegó con tres altos dignatarios de Estado, expresó todo su cariño y solidaridad a la población y lamentó conocer la tierra chicheña de la Chaskañawi en una "situación tan triste".
A su llegada al municipio, la presidenta fue recibida por las autoridades locales y familias damnificadas que le expresaron sus necesidades más apremiantes.
"Creo que no podía dejar de venir, porque es nuestra obligación", aseveró la mandataria en un acto sencillo pero de mucho valor sentimental hacia las familias damnificadas.
"No se sientan solos. Estamos acá para colaborar, coordinar con las autoridades locales lo que se va hacer de acá en adelante. La ayuda para reconstruir todo esto que ha sido afectado con esta riada", dijo la mandataria que tenía las zapatillas enlodadas después de caminar por la zona más afectada por el fenómeno natural.
Dijo que instruyó al Ministerio de la Presidencia atender de manera inmediata todos los pedidos de la población. El alcalde de Cotagaita, Macario Navarro, entregó proyectos que precisa esa región, ahora más que nunca, que fue afectada por el fenómeno natural.
Esos hechos motivan a trabajar más, dijo y seguidamente señaló que "si no hubiera sido esta desgracia, probablemente no hubiera llegado con tanta prontitud a esta ciudad”.
"Créanme que le vamos a poner atención a todo lo que se va hacer respecto a los proyectos, porque ustedes se lo merecen. Necesitan, y en esta situación de emergencia, para eso están sus autoridades, para trabajar con ustedes", afirmó.
La jefa de Estado entregó ayer 6.5 toneladas de ayuda humanitarias para las familias afectadas por la riada. Entregó herramientas, alimentos, colchones, frazadas y otros insumos destinados a paliar las necesidades.
De acuerdo con los datos de la Dirección de Gestión de Riesgos, dependiente del Gobierno Autónomo Departamental de Potosí, se contabilizó 20 casas destruidas, 150 viviendas afectadas y más de 300 familias damnificadas por el fenómeno natural severo.
También fueron afectadas unidades educativas y la infraestructura del hospital del municipio. Según cálculos, solo en mobiliario la pérdida fue de más de un millón de Bolivianos, en medicamentos, entre 50.000 a 100.000 Bolivianos.
"Todo Bolivia está pendiente de lo que ocurrió en Cotagaita y no están solos. Lo que les voy a pedir es que todo este proceso tiene orden y control y para eso están las Fuerzas Armadas", manifestó.
