La Defensoría de la Niñez y la Adolescencia de Potosí reportó que las denuncias por violencia física y sexual contra menores están aumentando en el municipio de Potosí.
La responsable de esa entidad municipal, Claudia Heredia, informó que de enero a la fecha ya se registró alrededor de 300 denuncias solamente por violencia física y sexual.
Esa cantidad es superior a la de similar periodo del pasado año, cuando se contaba con alrededor de 260 denuncias hasta junio.
La funcionaria municipal atribuye esa situación al elevado consumo de alcohol que existe en las familias que viven en la ciudad de Potosí.
Destacó que cuando las personas salen a consumir bebidas, o lo hacen en casa, dejan a los menores en indefensión, muchas veces al cuidado de familiares que terminan siendo los agresores.
Otro factor para el incremento de las agresiones a menores de 5 a 13 años es la existencia de familias disfuncionales en las que no están claramente asentadas las figuras del padre y la madre y muchas veces la mujer tiene una nueva pareja que puede convertirse en agresor.
Lamentablemente, las menores que son violadas se hallan en el rango de 5 a 13 años porque son las más vulnerables y generalmente los agresores son los propios familiares, sean estos padres, padrastros, hermanos, primos y otros familiares.
