Estaba vestido con una media agujereada, una sola sandalia en el pie izquierdo, un buzo y chompa cuando el hombre de avanzada edad fue rescatado por el personal de la Defensoría del Pueblo de Potosí.
A simple vista se observaba el cuerpo decrépito y su rostro estaba cubierto de una barba espesa y descuidada. Apenas hablaba.
Así encontró al hombre el personal de la Defensoría del Pueblo y del Adulto Mayor cuando intervinieron al lugar donde pernoctaba en condiciones infrahumanas.
El olor nauseabundo y hediondo alertó a los vecinos de Ciudad Satélite. Ellos fueron los que hicieron la denuncia ante la Unidad del Adulto Mayor de la Alcaldía de Potosí y solicitaron el apoyo del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo para ingresar al domicilio.
La dueña de casa señaló al personal de las tres instituciones ser la expareja del adulto mayor. La mujer supuestamente lo tenía encerrado en un cuarto porque aseguraba que, por su edad, presentaba trastornos mentales.
