Con una dramatización que puso los pelos de punta a los estudiantes, entre mujeres y hombres, fue lanzada la campaña para evitar el consumo de alcohol y drogas en la ciudad de Potosí.
Para el simulacro usaron un can. Este pichicho adiestrado se metió entre los estudiantes a olfatear las mochilas de los estudiantes hasta que alertó la presencia de droga. El perro empezó a ladrar y a apuntar, con el hocico, al estudiante.
Antes que suceda esa acción planificada había mucha bulla en el teatro IV Centenario por la presencia de cientos de alumnos y alumnas.
Cuando el director de la Felcn, coronel Mirko Bustos, realizaba la explicación sobre los problemas que acarrea el consumo de alcohol y drogas, estalló el escándalo.
El estudiante se resistía a ser detenido, mientras que los policías lo sujetaban fuerte porque la intención del adolescente era huir. El teatro enmudeció porque todos pensaban que era real el hecho.
El adolescente fue subido a la tarima y delante de todos los estudiantes requisaron su mochila. En el interior encontraron una pipa construida artesanalmente, un encendedor y un sobrecito de marihuana. Pero también material escolar.
Esta dramatización sirvió para que el director de la fuerza antinarcóticos explique detalladamente las causas legales que pueden tener los adolescentes que sean sorprendidos con sustancias controladas.
Bustos anunció que los operativos en las unidades educativas, en el marco del plan "mochila segura", se realizarán de manera frecuente con la finalidad de evitar la comercialización y consumo de las sustancias controladas.
