Caminan por sus derechos, como Tomás Katari hace 241 años, y, como él, quieren llegar a la ciudad donde residen los que deciden las cosas, La Paz. Su marcha es pacífica pero, a kilómetros de llegar a Potosí, conocieron que los oficialistas se están organizando para confrontarles.
La marcha de pueblos indígenas que partió el miércoles 6 de febrero desde Sucre había llegado ayer al ayllu Cala Cala, última escala en su caminata hacia la Villa Imperial de Potosí. Allí fue donde analizaron las resoluciones de la federación de campesinos, afín al gobierno, que habría decidido salir a hacerles frente.
Desde su salida misma de la capital, las autoridades originarias de la Nación Qhara Qhara advirtieron que ellos no están en el juego político. No se involucraron ni con el oficialismo ni con la oposición y se limitaron a cumplir con todo lo que la Constitución y las leyes mandan para el reconocimiento de los pueblos originarios.
