Una granizada que duró casi 30 minutos y una tersistente lluvia mostraron que la Villa Imperial tiene serias limitaciones para enfrentar al agua, la misma que entró a varias viviendas causando daños diversos.
La carencia de bocas de tormenta y canales de drenaje de las aguas convierte a las calles en "rios" y se pone en riesgo los bienes de la gente.
La población potosina pudo apreciar como el agua bajaba desde la zona alta convirtiendo las calles en una especie de ríos que en muchos casos impedían el paso de los motorizados generando la protesta de la gente.
El alcalde Williams Cervantes, apuntó que el granizo caído en la zona alta y la lluvia que cayó sobre la ciudad generaron una serie de dificultades.
Atribuye los problemas a la irresponsabilidad de la gente que deja materiales de construcción y todo tipo de basuras en la calle las cuales taponan las bocas de tormenta a lo cual se suma que no se tiene un sistema exclusivo de recolección de aguas pluviales.
Las comerciantes que se ubican en las aceras en la calle Pando y otras fueron afectadas por la fuerza del agua que les arrebató sus cajones de verduras o frutas que fueron calles abajo.
ATENCIÓN
La Alcaldía dispuso ocho brigadas de atención a las familias que enfrentaron el anegamiento de sus viviendas por el agua que entró de la calle y en algunos casos la que salía de los sumideros del patio.
Con bombas manuales de agua los trabajadores municipales atendieron a los afectados que en número cercano a los 30 combatieron la fuerza del agua que llegó no solo a sus patios sino tambien a sus cuertos.
