Los actos del 193 aniversario de fundación de Bolivia se desarrollaron ayer en medio de una pulseta entre la oposición y el oficialismo.
Este año Potosí fue el centro de las actividades cívicas por el nacimiento del país en el que se dieron muestras de apoyo al proceso de cambio y la participación de los que demandan que el gobierno cumpla el resultado del referendo del 21 de febrero de 2016.
Desde muy temprano se desplegó un operativo que permitió una inusual selección de público en los sectores donde se debía desarrollar las actividades en homenaje al nacimiento de Bolivia.
La Policía que fue reforzada con contingentes de otras regiones del país impidió el paso de ciudadanos que deseaban expresarse demandando el respeto al 21F pero no consiguieron ingresar a la plaza central.
Las quejas de la gente de Potosí y otras regiones del país se recibieron en diferentes sectores porque no podían entrar a la plaza para observar el desfile cívico-militar que debía comenzar a las 11:00 en avenida Cívica y recorrer las calles hasta llegar a la plaza 10 de Noviembre.
Los cordones de seguridad policial controlaban que personas que no tuvieran el permiso respectivo no entren al centro citadino, mientras grupos afines al Movimiento Al Socialismo se apostaron en algunos sectores de la plaza potosina.
Ciudadanos potosinos se quejaron por no poder entrar a la plaza, mientras que personas llegadas de otras regiones del país lo hacían.
En ese contexto el desfile cívico-militar organizado por el gobierno se desarrolló con normalidad contando con la participación de grupos sociales y étnicos de las diferentes regiones del país y en especial de Potosí.
Miles de personas desfilaron hasta horas de la tarde, mientras que grupos del Bolivia dijo No intentaban entrar en medio de las organizaciones para pasar por el palco en el que se encontraba el presidente Evo Morales y varios de sus colaboradores, además del gobernador, Juan Carlos Cejas y el alcalde, Williams Cervantes.
Durante el desfile se vio la presencia de los 40 municipios y 16 provincias potosinas además de muchas otras regiones del país, así como organizaciones locales y nacionales que apoyan el proceso de cambio.
COMCIPO
Lideradas por Marco Antonio Pumari, las organizaciones afiliadas a la entidad cívica y grupos del Bolivia dijo No que habían llegado del interior del país no pudieron ingresar en medio de las organizaciones sociales afines del gobierno, como habían previsto en reuniones previas.
Esperaron que el desfile oficial termine para transitar por las calles del centro citadino rumbo a la plaza central, lugar donde solamente quedaban algunas autoridades en el palco, ya que las que llegaron de La Paz se fueron primero.
Los dirigentes de Comcipo no pasaron de largo por el palco oficial, instalado al frente del edificio de la Gobernación, sino que se acomodaron en él a un lado del senador del MAS, René Joaquino y las concejalas Cledy Ruiz y Olga Vilacahua.
El exalcalde Joaquino saludó a los dirigentes cívicos pero fue abucheado por la gente que le recriminó su pacto político con el partido en función de gobierno.
Marco Antonio Pumari anunció que recién comenzaba la marcha del pueblo y frente al palco ocupado por él transitaron las organizaciones con banderas potosinas con consignas como “Si este no es el pueblo, el pueblo donde está”, “Bolivia dijo No” y otras contrarias al actual gobierno.
