Un posible caso de trata y tráfico de una menor de provincia en un local de expendio de bebidas alcohólicas clandestino fue develado anoche por el alcalde Williams Cervantes, luego del operativo ejecutado en la zona alta de la ciudad.
Para entrar al local, ubicado cerca de la cancha Mainers, el personal de la Policía Urbana tocó la puerta con una contraseña para que les abran.
En el interior del local clandestino había una habitación cerrada con llave de cuyo interior se oían algunas voces de hombres en estado de ebriedad.
La dueña del local puso resistencia y se negó abrir. Al final, la locataria, cedió.
Y se llevaron tremenda sorpresa al ver a una menor de 16 años, quien estaba vestida con una minipollera rosada y una chaqueta negra.
De confirmarse si hubo trata y tráfico de la menor, el alcalde solicitó a la Policía y al Ministerio Público sancionar con todo el peso de la ley.
Informó que el personal policial y de la Fiscalía estuvieron presentes en el local donde la menor de edad supuestamente trabajaba como mesera.
Sin embargo, surgió la interrogante: ¿qué hacía una niña con cuatro hombres que bebían alcohol y en una habitación cerrada con llave?
