Las lluvias ya caen regularmente cada jornada en la ciudad de Potosí, lo que está permitiendo la limpieza de las calles y en algunos casos el almacenamiento del líquido.
La población potosina pudo evidenciar ayer que el sistema de alcantarillado casi colapsa debido a los grandes volúmenes de agua que ingresaron al mismo, en algunas zonas las tapas de las cámaras querían salir volando.
Otra dificultad constituye que las calles que tienen un declive pronunciado se convierten en una especie de ríos por donde baja el agua afectando a los transeúntes que no pueden cruzar la calzada.
También se vio que algunos choferes insensibles suelen conducir por las calles a altas velocidades haciendo saltar el líquido a las personas que caminan por las aceras lo cual genera conflictos y hasta algunos intentos de agresiones por parte de quienes quedan empapados por culpa de los choferes.
