Comerciantes asentados en el centro de la ciudad comercializaron fuegos artificiales pese a estar prohibido su uso en las diferentes actividades festivas.
Ayer se pudo comprobar que muchas cajas con pirotecnia fueron traídas por un comerciante quien expuso sus productos como si no existiera norma alguna que prohíba su venta.
Los fuegos artificiales hacían competencia a otros productos que se suelen utilizar en la festividad de Navidad y así lo pudo comprobar este medio de comunicación.
No se pudo apreciar la presencia de miembros de la Intentencia Municipal en el lugar de comercio de objetos navideños instalado frente al Triángulo Productivo desde la jornada de ayer para la venta de artículos destinados a la fiesta universal.
