Los papás de la niña de 13 años que supuestamente murió de hambre en el municipio de Llallagua, tras sufrir de desnutrición crónica por falta de alimento, viven en la extrema pobreza y aún tienen más hijos que alimentar.
La parca llegó a ese hogar donde abunda la extrema miseria a falta del pan de cada día. La situación de extrema pobreza devela que en ese hogar se sobrevive con tan solo agua. Las condiciones de habitabilidad son precarias e inhumanas, de acuerdo con los datos obtenidos por el Potosí.
El grado de desconocimiento de las normas vigentes en el país, obligó a la pareja de esposos a enterar de forma clandestina el cuerpo de su hija, detrás de la Facultad de Agronomía de esa jurisdicción municipal.
El Ministerio Público concretó la necropsia tras exhumar el cadáver y estableció que la causa de la muerte fue por desnutrición. Al respecto, el comandante departamental de la Policía, coronel Vladimir Quiroz, informó que se identificó a la familia de la niña y se tomó la declaración.
“Se ha identificado a los progenitores de la menor que, sensiblemente, son de extrema pobreza, son de escasos recursos y, más aún, con un desconocimiento total de las normas”, afirmó.
