Los comerciantes gremiales de Bolivia se declaran en emergencia y anuncian movilizaciones por el supuesto “atentado” que estaría cometiendo el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) en contra algunos de sus afiliados.
El dirigente nacional de este gremio, Francisco Figueroa, que estuvo ayer en la ciudad de Potosí, dijo que un bien inmueble fue rematado por una deuda que contrajo una de sus afiliadas en Cochabamba.
“Estamos haciendo una vigila allá (Cochabamba) puesto que hace dos años se le remató una casa a un afiliado, pensábamos que todo había quedado ahí, pero no. El compañero ha sido notificado con desalojo de un inmueble cuando esto está prohibido en la Constitución Política del Estado”, afirmó.
Inclusive, según el dirigente, se estaba realizando una acción solidaria para ayudar al compañero, pero ahora la notificación llegó a manos del comerciante y la situación económica no es de las mejores en esa familia.
Lamentó que, pese a que la casa fue una herencia, el remate del bien inmueble se consolidó afectando a los cuatro hermanos, tres de ellos no tenían nada que ver con la deuda del contribuyente.
La casa, de acuerdo con el informe, estaba valuada en más de un millón de Bolivianos, pero lo remataron en 400.000 Bolivianos. Figueroa consideró que fue un regalo el remate de la casa porque tenía mayor precio en la actualidad.
