El grupo colombiano Empresas Públicas de Medellín (EPM) pagó la suma de 965 millones de dólares a la chilena Aguas de Antofagasta S.A. para hacerse cargo de la comercialización de las aguas del Silala. Así lo afirmó ayer el presidente del Concejo Municipal, René Navarro, exibiendo un informe económico labrado en Colombia.
Navarro explicó que la venta de las aguas potosinas del Silala se produjo entre la empresa que durante años lucró con ese recurso natural y que es parte del Grupo Luksic y una firma colombiana que en los últimos años está expandiendo sus operaciones en los rubros de energía, gas, agua y telecomunicaciones.
La venta de las aguas del Silala se habría consolidado el año 2015. Y en abril de 2016, el presidente Evo Morales denunció ese proceso por tratarse de aguas que nacen de manantiales y que van a territorio chileno, a través de un sistema de canales que fueron construidos por los chilenos.
Para Navarro, este elemento será fundamental en el proceso que Chile interpuso contra Bolivia por el uso de las aguas del Silala, puesto que se encuentra sumamente claro que para ellos se trata meramente de un artículo comercial y no están velando los intereses de su población o el derecho de los pueblos al acceso al agua.
"Es completamente claro que la empresa Aguas de Antofagasta S.A. administraba las aguas potosinas con la única finalidad de lograr millonarios ingresos económicos y cuando se le presentó la oportunidad de recibir casi mil millones de dólares cedió sus derechos a una empresa colombiana", apuntó el concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS).
El también expresidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) afirmó que está demostrado que el Estado chileno está defendiendo intereses de privados cuando acude a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para demandar a Bolivia por el uso de las aguas.
