Padres de familia de niños discapacitados de la ciudad de Tupiza iniciaron ayer una huelga de hambre, además de una crucifixión, exigiendo el cumplimiento de la ley municipal 014, en la que se autoriza una expropiación para la construcción de ambientes para la educación de niños discapacitados.
La ley fue promulgada en abril de 2014 y el alcalde Mario Martínez no procede a su cumplimiento, ante lo cual cuatro madres de familia iniciaron la huelga de hambre y un papá se crucificó.
Los movilizados demandan el cumplimiento de la norma municipal porque afirmaron que toda ley de ese nivel es de obligatorio cumplimiento. Así, anunciaron que las medidas de presión serán mantenidas hasta que haya una respuesta favorable del alcalde de Tupiza.
