Un solo policía custodiaba al joven que fue linchado por una turba de pobladores en el municipio de Toro Toro, provincia Charcas del Departamento de Potosí, luego de que fue acusado de violar y matar a una niña de siete años.
De acuerdo con el informe que logró el Potosí, además del policía Virgilio Layme Martínez, también estaba la fiscal María Mercedes Mancilla y el médico forense Leonardo Flavio. Las tres personas nada pudieron hacer contra los ánimos caldeados de la turba de casi 300 personas que irrumpieron en el puesto policial de ese municipio.
La turba entró hasta la celda policial y sacó –por la fuerza– al joven Ariel M. Ch., de 16 años, que prestaba declaraciones ante el Ministerio Público. El adolescente se convirtió en antorcha humana luego de que algunas personas le echaron gasolina y prendieron fuego. La fuerza pública nada pudo hacer.
El fiscal departamental de Potosí, Fidel Castro, dijo que el investigador recogió una camisa del lugar donde encontraron el cuerpo de la niña. Esa evidencia hallada hizo que el joven sea detenido y conducido a dependencias policiales.
“Se estableció la posibilidad de que el joven era el autor; primero, se le vio que se alejaba con la niña del centro de la plaza y, posteriormente, se encontró una camisa de su propiedad en el lugar donde estaba el cadáver de la menor. Y, por eso, fue aprehendido y la gente se anotició de aquello y la gente se enardeció y rebasó al efectivo policial y a la fiscal. Procedieron a sacar al joven de celdas policiales y lo quemaron”, detalló.
