Ayer, siete funcionarios municipales desarrollaron un paro de brazos caídos en el hemiciclo del Concejo Municipal en demanda del pago del bono de té de 20 Bolivianos, informó Carmen Rosa Gutiérrez, una de las representantes.
“Estamos con un paro de brazos caídos porque no nos cancelan el bono por el servicio de té. Esto es de hace tres meses”, dijo.
Según Gutiérrez, este bono les ayuda a mejorar su percepción salarial. “Tenían que habernos cancelado a 20 Bolivianos, lo que hasta ahora no se ha hecho (…) a partir del lunes (25) esto se va a masificar, nosotros necesitamos una respuesta”, explicó.
Al respecto, la presidenta del Concejo Municipal, Ximena Prieto, dijo que los funcionarios que están en la medida de presión no pertenecen al Concejo, desde el punto de vista salarial.
“No son parte dependiente, laboralmente hablando del concejo, sino que sus ítems los ha asignado el ejecutivo municipal”, dijo. El problema se originó en la solicitud de que el Concejo Municipal legalice una petición de incremento del bono de té de 18 a 20 Bolivianos.
“El DS 2219, en su artículo 3, dice que este refrigerio de té tiene que subirse hasta 18 Bolivianos, solamente hasta ahí”, añadió.
Por ello, ayer enviaron una nota al ejecutivo municipal. “La directiva ya ha tomado la decisión de replegar a estos funcionarios al ejecutivo, del cual son parte integrante en el tema laboral”, enfatizó.
