El cierre del puente internacional de La Quiaca y el paro movilizado en Villazón fue desactivado en una reunión en la que participaron los dirigentes de la población fronteriza, el Gobierno Autónomo del Departamento de Potosí y la Cancillería de Bolivia.
Los dirigentes del Comité Cívico de Villazón anunciaron que el martes 3 de mayo cerrarían el puente y bloquearían los accesos a la ciudad intermedia en demanda de que se regule el control de la Tarjeta de Operación Vecinal Fronteriza que, según los dirigentes, perjudica a los comerciantes y pasajeros.
Ayer llegó a Villazón el vicecanciller Juan Carlos Alurralde, quien explicó los fundamentos de la tarjeta que es controlada por la aduana argentina.
Se comprometió la presencia de una comisión de la Cancillería boliviana para analizar las denuncias de los vecinos y estibadores que se sienten afectados por la vigencia de la mencionada tarjeta.
De la misma forma, se acordó detener el supuesto maltrato que cometerían funcionarios argentinos que controlan la vigencia de la tarjeta.
Otra de las conclusiones fue ver la forma de consolidar la suspención de la tarjeta, lo cual tiene que ver con el vecino país. Según los pasajeros deben esperar hasta cuatro horas para que se les realice el control aduanero, lo cual afecta sus actividades laborales o comerciales.
El alcalde de Villazón, Jorge Fernando Acho, informó que también existen otras demandas de la sociedad civil organizada como la apertura de una Escuela Básica Policial (Esbapol) con la finalidad de que se cuente con uniformados para enfrentar los altos niveles de inseguridad que existen en la región.
