Mucha gente, pese a la lluvia, se concentró en un puesto de venta de CD, donde la propietaria proyectaba videos relacionados a desastres naturales que ocurrieron en Bolivia y otros países.
El asombro de los compradores casuales era tal que lamentaban los sucesos y arrancaba comentarios sobre los videos.
Algunas personas adquirían los CD y otros se retiraban después de observar algunas catástrofes filmadas.
