El XXXII Congreso Nacional Ordinario de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), que se desarrolla en el distrito potosino de San Cristóbal, tendrá más de 300 delegados, según informó ayer el dirigente Heriberto Chavarría.
El dirigente del sector minero informó, desde el sudoeste potosino, que hasta ayer la Comisión de Poderes recibió las acreditaciones de las diferentes delegaciones, sean estas estatales o privadas y se calcula que hoy se presentará el informe sobre quiénes serán delegados titulares y quiénes adscritos.
También para hoy está prevista la elección del presidium, para lo cual anoche ya se notaba los contactos entre algunos delegados con la finalidad de contar con su participación entre quienes dirigirán el congreso nacional minero.
Antes de que el congreso inicie, el dirigente minero Teodoro Astete, advirtió sobre la importancia que tiene este encuentro de todos los trabajadores asalariados de la actividad del subsuelo.
Astete manifestó su preocupación por el destino de las actividades productivas en un contento de baja de precio de las cotizaciones de los minerales, lo cual está dando lugar a que en algunos centros mineros se abra la posibilidad de despedir a parte del personal.
A su turno, el dirigente minero potosino, Edgar Rejas, sostuvo que el congreso nacional minero tiene que ser el escenario en el que se sienten las bases de la defensa de las fuentes de trabajo de todos los asalariados ya que existe el riesgo de que los empresarios busquen la forma de reducir su personal, tal como estaría ocurriendo en la empresa Sinchi Wayra.
